El presidente Donald Trump ha informado a su círculo cercano, incluidos miembros de su gabinete, que Elon Musk dejará su papel como socio clave del gobierno en las próximas semanas, según un artículo publicado por la revista Politico.
La salida del empresario marcará el fin de su papel como principal promotor de la agenda de eficiencia estatal y una figura omnipresente en la Casa Blanca. Su partida ocurre en un contexto de creciente desgaste político y presiones económicas que también han afectado a sus empresas.
Según Politico, tanto Trump como Musk han decidido que ha llegado el momento de una transición. Aunque el presidente continúa respaldando públicamente a Musk y su trabajo en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), ambos coinciden en que el empresario debe enfocarse nuevamente en sus negocios.
La decisión llega en un momento en que funcionarios y asesores del entorno presidencial consideran a Musk una figura cada vez más difícil de manejar. Su salida coincide con una jornada negativa para Tesla, cuya cotización en bolsa cayó un 4,6 % este 2 de abril tras conocerse que la compañía vendió 336.681 vehículos en el primer trimestre del año, un 13% menos que en el mismo periodo de 2024. La producción también disminuyó un 16,1 %, y las acciones han perdido un 32% de su valor en los últimos doce meses. Analistas vinculan esta caída en parte a la reacción negativa de los consumidores ante la participación política de Musk, según Politico. No obstante, tras la publicación del artículo, los valores de Tesla se recuperaron un 3%.
El alejamiento de Musk también responde a las tensiones que su presencia ha generado en la Casa Blanca y el Partido Republicano. Funcionarios han expresado su frustración por su comportamiento impredecible y su tendencia a actuar sin consultar con las estructuras formales del gobierno. Esta percepción se intensificó el pasado martes, cuando un juez conservador respaldado por Musk perdió por 10 puntos una elección para la Corte Suprema de Wisconsin, a pesar de la millonaria inversión del empresario en la campaña. Algunos asesores de Trump interpretaron este revés como un «referéndum sobre Elon», pues los demócratas usaron su apoyo como un argumento movilizador.
Hace solo un mes, funcionarios aseguraban que Musk continuaría en su cargo y que Trump encontraría la forma de extender su participación más allá del límite de 130 días estipulado para su rol de «empleado especial del gobierno», lo que le permitía ejercer funciones ejecutivas sin estar sujeto a ciertas normas de ética y conflicto de interés. Sin embargo, según Politico, su salida coincidirá con el vencimiento de ese período excepcional, previsto para finales de mayo o comienzos de junio. A partir de entonces, Musk mantendrá un rol informal como consejero y podría aparecer ocasionalmente en la Casa Blanca.
Un funcionario de alto rango citado por la revista señaló que «quien piense que Elon desaparecerá completamente del entorno de Trump se está engañando». Otra fuente indicó que el propio Musk reconoce que la mayoría de los recortes administrativos ya se han implementado y que continuar con ellos podría poner en riesgo programas esenciales.
Para algunos asesores de Trump, la transición ocurre en un momento oportuno, pues consideran que Musk ha cumplido su misión inicial. Sin embargo, otros dentro del gobierno lo describen como una figura ingobernable, cuya tendencia a anunciar iniciativas sin aprobación ha causado repetidos episodios de confusión, como el envío de un correo a todos los empleados federales exigiendo que informaran sobre su producción diaria y la divulgación no autorizada de planes para desmantelar agencias clave.
Musk ha tenido relaciones tensas con varios secretarios del gabinete, quienes han chocado con su enfoque agresivo de recortes. Su estilo ha sido descrito por múltiples fuentes como el de un «elefante en una cristalería», especialmente tras la eliminación accidental de fondos para la prevención del ébola.
El 24 de marzo, durante una reunión de gabinete, Trump abordó abiertamente la inminente salida de Musk. Un asesor informado sobre la reunión confirmó a Politico que el presidente anticipó la transición en ese encuentro. Posteriormente, Trump permitió el acceso de la prensa y elogió públicamente a Musk, quien asistió con una gorra roja con el lema MAGA (Make America Great Again).
«Elon, quiero darte las gracias. Sé que has pasado por muchas cosas», declaró Trump en esa ocasión, aludiendo a amenazas de muerte y actos de vandalismo contra vehículos de Tesla. Además, calificó al empresario como «un patriota» y «un amigo».
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